lunes, 19 de marzo de 2012


CAMINO DE SANTIAGO - CAMINO DE LA LANA



INTRODUCCIÓN.



El Camino de Santiago de la Lana comienza en Alicante y atraviesa las provincias de Alicante, Albacete, Cuenca, Guadalajara, Soria y Burgos. En la ciudad del Cid, se une al Camino Francés que, atravesando las provincias de Burgos, Palencia, León, Lugo y A Coruña permite al peregrino que salió desde las orillas del Mediterráneo, en la capital de la Costa Blanca, alcanzar la Plaza del Obradoiro, la Catedral de Santiago de Compostela y la tumba del apóstol Santiago, donde finalizará el camino que el peregrino inicia en Alicante.

Este ruta jacobea, que ya fue utilizada en el s. XVI y XVII por peregrinos, era transitada desde el s. XIII, sobre todo por comerciantes y ganaderos para trasladar sus ganados de ovejas y los productos derivados de éstas, especialmente la lana, materia prima muy apreciada en siglos pasados y por la cual, ganados y caminos eran protegidos por las monarquías gobernantes. El trasiego de estos viajeros hacía los caminos más seguros para quienes los usaban, lo que servía también para que los peregrinos utilizasen precisamente las vías más transitadas y más seguras para ir a Santiago y volver después a sus casas.

Por eso, una buena parte de los caminos que constituyen el Camino de la Lana son vías pecuarias, que forman parte de una de las redes viarias más interesantes y extensas del mundo.

El Camino de la Lana fue recuperado gracias al trabajo que desde los primeros años de la última década del siglo pasado llevaron a cabo algunos de los componentes de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Cuenca, que ya en 1998 editaron una guía que contenía una gran parte de este camino jacobeo, que iniciaba el recorrido en Monteagudo de las Salinas, casi en el centro de la provincia de Cuenca, para llegar a Burgos por caminos de transhumancia, calzadas romanas y algunas carreteras que habían ocupado ya una parte de aquellos antiguos caminos. La guía fue, después de las que ya se habían publicado del Camino Francés, la primero que se editó de todos los restantes caminos de peregrinación a Santiago a pesar de lo cual, sigue siendo uno de los caminos de Santiago menos conocido y uno de los que menos difusión y menos apoyo institucional se ha dado. Esto, no obstante, tiene un matiz positivo: es uno de los caminos que, dentro del actual marasmo de vías jacobeas, permanece menos transformado y consigue recrear una manera de peregrinar menos comercializada, más auténtica y más semejante a lo que pudo ofrecer el Camino de Santiago antiguamente.

El motivo de iniciar la ruta jacobea en Monteagudo de las Salinas se debe al reciente descubrimiento en los archivos compostelanos de documentos que dan fe de la peregrinación de tres vecinos de ese pueblo conquense en 1624. Francisco Patiño, María de Franchis y Sebastián de la Huerta caminaron desde Monteagudo de las Salinas hasta Santiago en la primavera del año referido y volvieronde nuevo a casa, existiendo también datos de su paso en Astorga y Molinaseca, donde pidieron limosna. Estudiando el itinerario que probablemente utilizaron, surgió la idea y el trabajo que hace posible que ahora, cada vez más peregrinos utilicen el Camino de la Lana.

Poco después se incorporaron al trabajo de estudio, recuperación y divulgación de esta ruta jacobea las Asociaciones de Alicante y de Guadalajara.

Éste arduo pero interesante trabajo ha sido completado en los últimos años del siglo XX con la recuperación del tramo que va desde Alicante hasta Monteagudo de las Salinas por parte de miembros de la Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Alicante y después por la Asociación de Amigos del camino de Santiago de Novelda. Las Asociaciones de Albacete y de Caudete han venido finalmente a sumarse al esfuerzo de señalización del camino y a la difusión del trabajo de las Asociaciones de Cuenca y Alicante, pioneras en el "rescate" de estos viejos caminos.

Últimamente, también la Asociación de Amigos del camino de Santiago de Requena está trabajando para recuperar una nueva ruta que desde Valencia, por el antiguo Camino Real de Valencia a Cuenca, viene a unirse al Camino de la Lana precisamente en Monteagudo de las Salinas, siguiendo una ruta que ya recorrieron peregrinos de Valencia y de Cardenete (Cuenca) desde los siglos XV y XVI, como demuestra el libro medieval de L'Espill (El Espejo).

Actualmente, el camino de la Lana cuenta también con la Asociación Soriana de Amigos del Camino de Santiago, que trabaja ya en el mantenimiento de la señalización del Camino de la Lana en dicha provincia y en la acogida a los peregrinos en los lugares de Soria por los que discurre.

También la Asociación de Amigos del camino de Santiago de Burgos se ha sumado a la conservación y divulgación del tramo burgalés de este camino.

Como resultado final del trabajo de tantas y tantas personas interesadas en la recuperación de este camino jacobeo, te facilitamos la descripción del rutómetro del actual itinerario, utilizado cada vez por un mayor número de peregrinos que se sorprenden por la belleza de los lugares que atraviesa, de la amabilidad, sencillez y hospitalidad de las gentes que viven en sus aldeas, pueblos y ciudades y, especialmente, de la paz y la tranquilidad de que se puede disfrutar caminando por estos caminos, alguno de cuyos tramos ya fue hollado por los íberos, romanos y visigdos y que algunos peregrinos ya utilizaron para llegar a la tumba del Apóstol Santiago desde hace más de 400 años. Como decíamos antes éste es, ciertamente, uno de los pocos itinerarios jacobeos donde aún se puede captar la esencia de lo que debió ser el Camino de Santiago antiguamente, experiencia que se puede revivir y sentir hoy, casi a cada paso en el Camino de la Lana y que se ha difuminado entre la masificación y la explotación comercial de otras rutas jacobeas más famosas..

Además de la guía, hemos dispuesto otro archivo, aparte, exclusivamente con los albergues de peregrinos y lugares de acogida existentes hasta abril de 2011 y que vamos actualizando contínua y constantemente.

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